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5 sept. 2015

327 CUADERNOS. Una película de Andrés Di Tella. Sobre la figura del escritor Ricardo Piglia.




ESTRENO COMERCIAL:
5 DE SEPTIEMBRE - MALBA

Sábados 5, 12 y 19 - 22hs.
Domingos 6 y 20 -18hs.

TV PÚBLICA (emisión especial 22hs.)



*Los siguientes cortos de alumnos de Andrés Di Tella acompañarán las funciones en Malba:
Sábado 5 de septiembre 22hs
A SHY & SERIOUS FELLOW - Sofía Brockenshire (18 min)

Domingo 6 de septiembre 18hs
LA EXCUSA - Luis Sens (5 min)

Sábado 12 de septiembre 22hs
ROTONDA - Eugenia Corriés (10 min)

Sábado 19 de septiembre 22hs
DIARIO DE UN EXTRANJERO EN BUENOS AIRES - Daniel Osorio (9 min)

Domingo 20 de septiembre 18hs
CUMPLEAÑOS DEL 67 - Denise Margules (3 min)


10 DE SEPTIEMBRE
Cine Gaumont



DURACIÓN: 81 min.
CALIFICACIÓN: ATP



SINOPSIS


Ricardo Piglia, uno de los grandes narradores de lengua hispana, urgido por volver a su país, como si de pronto sintiera que se le está acabando el tiempo, renuncia a la universidad de Princeton, y regresa definitivamente a la Argentina después de muchos años de vivir en el exterior. Piglia se propone revisar exhaustivamente, por primera vez, su diario íntimo, un registro de 50 años de vida. 327 cuadernos idénticos, de tapas negras de hule, guardados en 40 cajas de cartón, lo esperan. Casi 20.000 días registrados. El archivo de una vida. Los diarios son también una cápsula de tiempo de medio siglo de historia Argentina, desde el derrocamiento de Juan Domingo Perón en 1955 hasta las experiencias guerrilleras de los años 70 y más allá, hasta el difícil presente personal. Piglia empezó el diario a los 16, en un momento de crisis personal y familiar y también social, tras el golpe militar de 1955, cuando su padre fue preso. Ese cruce entre lo privado y lo público atraviesa los más de 50 años del diario y se convierte al mismo tiempo en el eje de la película.

Piglia se encuentra en un momento decisivo: de alguna manera está pensando en el fin y en lo que dejará. Revisar esa pila alarmante de cuadernos es una tarea pendiente que no está desprovista de tensiones. No es sencillo para nadie enfrentar el pasado y el diario puede ser un testigo incómodo. Piglia empieza la tarea, frente a nuestras cámaras, que le sirven de motivación y desafío. Le gusta correr riesgos.
Es su vida privada, que se hará pública. Piensa en adjudicarle esa vida a un personaje literario, un alter ego que ha inventado a lo largo de sus novelas: serían “los diarios de Emilio Renzi” pero el material es su propia vida. En algún momento piensa incluso si lo mejor no sería quemar los cuadernos. Esa tensión entre el deseo y la dificultad se transforma de alguna manera en el foco de atención y en un interrogante: ¿de qué manera uno se enfrenta a las anotaciones de 50 años de vida?, ¿qué nos devuelven esos diarios-espejos?, ¿cómo se contempla el pasado?, ¿para qué?

La película es, en sí misma, una especie de diario cinematográfico que documenta, durante más de dos años, ese proceso íntimo de revisión de los cuadernos. Es decir: alguien que revisa, no sin dificultad, su propia existencia. En esos diarios están las semillas de toda su obra literaria, al igual que toda la obra que nunca escribió. También está el hombre que olvidó haber escrito esas palabras y que recuerda una vida entera.

El paso del tiempo se percibe a través del registro audiovisual de las cuatro estaciones y de los distintos estados de ánimo del escritor en el curso del largo rodaje, reflejado en un lenguaje cinematográfico asociativo, de imágenes y metáforas visuales, en clave intimista. No se trata de reconstruir la biografía convencional de un escritor, por cierto. Pero en esa mezcla de presente y pasado, la vida de Piglia es como un río subterráneo que fluye debajo de la superficie, saliendo a la luz aquí y allá, en episodios que le dan a la película una línea vertebral, un relato que articula todo y que dejará al espectador con la sensación de haber asistido al develamiento de una vida. Es como si apoyáramos nuestro oído en su corazón.




FICHA TÉCNICA:

Una producción de Gema Films
En coproducción con Lupe Films

Guión y Dirección: Andrés Di Tella
Producción Ejecutiva: Gema Juárez Allen,
Alejandra Grinschpun, Jennifer Walton
Dirección de Fotografía: Guillermo Ueno
Dirección de Sonido: Roberto Espinoza
Montaje: Valeria Racioppi, Felipe Guerrero
Sonido Directo: Rufino Basavilbaso
Música: Felipe Otondo


NOTAS DEL DIRECTOR

1. Conocí a Ricardo Piglia hace 30 años. Yo era periodista y estaba haciendo una nota para el diario. Después de grabar una larga charla, me pidió la desgrabación, para revisarla. Cuando me la devolvió, se trataba de otra conversación, aunque hablaba de lo mismo. No la había corregido. Había escrito otra cosa nueva, totalmente diferente, resumiendo la conversación en unos pocos trazos esenciales. A la vez, sumaba una reflexión posterior, disparada por nuestra charla, y una anécdota sencilla que sintetizaba admirablemente toda la problemática del guión. Yo no lo podía creer. Quedó como el mejor registro posible de nuestro encuentro pero me quedé pensando si se trataba, efectivamente, del reportaje que yo había hecho. Después se publicó, en el periódico, no como un texto original de Piglia, que es lo que era, sino como una simple entrevista. Nadie hubiese pensado que se trataba de otra cosa. Para mí fue toda una lección sobre las posibilidades de lo documental.

2. No hay dudas del valor testimonial que tendrá dejar el registro de un tiempo en la vida de un gran escritor, y de un tiempo muy especial, al tratarse de la revisión de su propia vida mediante las lecturas de su diario de cincuenta años. Lo que saldrá a la luz de los diarios será un registro personal y al mismo tiempo una especie de “cápsula de tiempo” de la vida argentina de medio siglo. Pero lo que más me interesaba, como desafío, era encontrar una forma cinematográfica de iluminar la meditación permanente de Piglia sobre este problema: ¿No hay un grado de ficción en cualquier relato de los hechos? ¿Qué pasa con la verdad cuando el escritor empieza a seleccionar y cambiar lo que está registrado en los cuadernos? ¿Y qué le pasa al ser humano detrás del escritor al enfrentarse con un espejo en el que no siempre se reconoce? “En los diarios aparece un desconocido -me dice-. No es la misma persona que conocen los amigos. Se trata de alguien más oscuro, violento, sentimental, vulnerable. Alguien que sólo existe en las páginas acumuladas de los cuadernos”. Entre el testimonio y la imaginación, entre el sueño y el documento, entre el recuerdo y el trabajo de la ficción, entre las imágenes y el sonido, entre las distintas dimensiones narrativas de la película, se develará una vida. Pero la vida no es sólo pasado y, en el presente, sucede lo inesperado: el dolor. Y la pregunta: ¿cómo seguir?

3. Hace tiempo que quería hacer el experimento de realizar un diario cinematográfico. Contra lo que puede suponerse a partir de mis películas autobiográficas familiares, yo no filmo casi nunca fuera del contexto de un proyecto concreto de película. Mi mujer se queja: en casa de herrero, cuchillo de palo. ¡No tenemos home movies! Me compré una cámara, por primera vez en muchos años, para probar cómo sería hacer mi propio diario fílmico, sin más proyecto que ese. Empecé a filmar por primera vez sin ningún plan, cosas sueltas, las ya típicas tomas desde la ventana de mi departamento, algún momento familiar, un momento público. Fue en esos días que me crucé una tarde con Piglia, que me habló por primera vez de su dificultad para enfrentar la lectura de sus míticos diarios. Tan míticos que hasta algunos amigos han dudado de su existencia real. Piglia abrió el ropero de su estudio, donde guarda la impresionante multitud de cuadernos idénticos en sus cajas de cartón. Con una especie de temblor ante lo sagrado, tuve entre mis manos y pude hojear uno de los cuadernos. Se me cayeron torpemente unos papelitos, y la fotografía de una mujer, guardada entre sus páginas. “No hay ningún secreto”, me dijo con una sonrisa, al recoger rápidamente los papeles del piso. No le creí. En ese momento, casi como un desafío, surgió la idea: ¿Por qué no filmar el “diario” cinematográfico que yo quería hacer, pero a partir de los diarios de Piglia? Es decir, filmar el diario de la lectura de un diario. A Piglia siempre le gustaron los riesgos, en la literatura y en la vida. Y era un riesgo exponerse así. Como él mismo dice de su diario: “Por supuesto, no hay nada más ridículo que la pretensión de registrar la propia vida. Uno se convierte automáticamente en un payaso”.


-Andrés Di Tella, julio del 2015




SOBRE RICARDO PIGLIA




Nació en Adrogué en 1940 y está unánimemente considerado un clásico de la literatura latinoamericana actual. Ha publicado cuatro novelas, Respiración artificial, La ciudad ausente, Plata quemada y Blanco nocturno, los cuentos de Nombre falso, La invasión y Prisión perpetua y los textos ensayisticos de Crítica y ficción, La Argentina en pedazos, Formas breves y El último lector. La acogida crítica de la obra de Piglia ha sido excepcional, en Argentina y, últimamente, en España.
Ha sido distinguido, entre otros, con el Premio Planeta 1997 (Argentina), Premio Bartolomé March 2001 (España), Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2005 (Chile), Premio de la Crítica 2010 (España), Premio Rómulo Gallegos 2011 (Venezuela), Premio Casa de las Américas José María Arguedas 2012 (Cuba), Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas 2013, Premio Kotex de Brillante 2014: Letras y el prestigioso Premio Formentor 2015.
Nombre falso y Plata quemada han sido llevadas al cine, respectivamente por Hector Babenco y Marcelo Piñeyro. La ciudad ausente fue transformada en una ópera por el compositor Gerardo Gandini, puesta en escena en el Teatro Colón de Buenos Aires. Es Profesor Emérito de la Universidad de Princeton, en Estados Unidos.




SOBRE ANDRES DI TELLA



Andrés Di Tella es cineasta. Nació en 1958. Dirigió ocho películas: Montoneros, una historia (1995), Macedonio Fernández (1995), Prohibido (1997), La televisión y yo (2003), Fotografí as (2007), El país del diablo (2008), Hachazos (2011) y ¡Volveremos a las montañas! (2012). También realizó la dirección artística del film colectivo Historias de Argentina en Vivo (2001). Dirigió y produjo documentales televisivos para Canal 7 y Canal Encuentro (Argentina), PBS (Estados Unidos) y Channel 4 (Gran Bretaña), entre otros. Su cortometraje Reconstruyen crimen de la modelo (1990) ha recibido numerosos premios y pertenece a la colección de distintos museos. También ha realizado instalaciones y performances.

Se han publicado dos libros consagrados a su obra: 1) Paul Firbas y Pedro Meira Monteiro, (ed.), Conversación en Princeton. Andrés Di Tella: cine documental y archivo personal (Siglo XXI, Buenos Aires, 2006); 2) Casimiro Torreiro (ed.), Inventario de regresos. El cine documental de Andrés Di Tella, (Cines del Sur, Granada, 2011). Cine Documental en América Latina, Paulo Antonio Paranaguá, ed. (Editorial Cátedra, Madrid, 2003), le dedica un capítulo, destacándolo entre los documentalistas más significativos del continente. También se destaca su trabajo en de The Politics of Documentary de Michael Chanan (BFI Publishing, 2008), La casa abierta, Efrén Cuevas, ed. (Ocho y Medio, Madrid, 2010) y The Cinema of Me, Alisa Lebow ed. (Wallflower Press, Londres, 2012). Se han realizado retrospectivas de su obra en la Filmoteca Española de Madrid, la Filmoteca de Catalunya de Barcelona, el Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires, el Museo Nacional de Artes Visuales de Montevideo, Stony Brook University, New York, y en festivales tales como el Festival de Lima (Perú), La sudestada (París), Cines del Sur (Granada), E tudo verdade (Sao Paulo, Rio de Janeiro, Brasilia y Belo Horizonte) y el Festival dei Popoli (Firenze). Ha sido distinguido con la Beca Guggenheim. Asimismo, ha sido becario del British Council, la Fundación Antorchas, la Fundación Rockefeller y el Instituto de Cooperación Iberoamericana.

Sus ensayos se han publicado en los libros El guión cinematográfico (Ediciones Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, 1990), Historia de la vida privada en la Argentina (Alfaguara, Buenos Aires, 1999), City of Coop (MetroZones/b-‐books, Berlin, 2004), O cinema do real (Cosac Naify, Sao Paulo, 2005), Hacer cine (Paidos, Buenos Aires, 2008), Después de lo real (Ediciones de la Filmoteca, Valencia, 2008). Telling Ruins in Latin America (Palgrave Macmillan, New York, 2009), The Film Edge (Teseo, Buenos Aires, 2011), El cine de lo real (Editorial Colihue, Buenos Aires, 2011) y The cinema of Me (Wallflower Press, Londres, 2012). En 2011 publicó su primer libro propio, también titulado Hachazos.
Hizo periodismo en los periódicos The Buenos Aires Herald, Tiempo Argentino, La Razón y Río Negro y en Radio Nacional. Desde 2008, lleva adelante un blog: http://fotografiasdeandresditella.blogspot.com/

Fue el fundador y primer director del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI), creado en 1999 y considerado uno de los eventos cinematográficos más importantes de América Latina. Desde 2002, dirige el Princeton Documentary Festival, en la Universidad de Princeton, Estados Unidos, donde ha sido Visiting Professor. También ha enseñado en el Master de Periodismo de la Universidad de San Andrés / Clarín, en el Centro Cultural Rector Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires y en la Fundación Carolina de Madrid. Del 2000 al 2009 dirigió el Taller de Proyectos Cinematográficos Latinoamericanos, organizado por la Fundación TYPA junto a varias fundaciones internacionales, donde se formaron muchas de las nuevas figuras del cine de la región. Integra el Consejo de Dirección de la Universidad Torcuato Di Tella, donde impulsó la creación del Departamento de Arte y donde también enseña. Estudió Literatura y Lenguas Modernas en la Universidad de Oxford, por la que recibió el Bachelor of Arts con las máximas calificaciones.

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