Drama Música Cine Arte Fotografía

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31 may. 2012

Abrir, romper, agujerear, arrancar puertas y ventanas





Cuando alguien nos deja, la presencia de su ausencia en la huella de la estructura que dejó (parece un trabalenguas pero es fácil) se hace insoportable. Es como una enfermedad, nos avisan que la tenemos y nos caemos, después empezamos a convivir con ella... hasta que un día explota todo. O implota. Hay tres chicas abandonadas en una casa, celosas de su intimidad. Cada una construye como puede el resto de su futuro... Violeta es una oruga, está siempre acostada y se arrastra por el piso para llegar a lo que quiera. Sofía está enojada, fue abandonada, esconde secretos, y cierra siempre con llave, a ella y a su cuarto. Y Marina no puede más, heredera de la demoníaca responsabilidad que adquiere el hermano mayor cuando no hay más responsables, hace lo que puede y lo que puede le sale mucho mejor cuando se abre al amor. Porque después de todo, la película trata sobre eso, sobre abrir. De la manera que se pueda, incluso forzando. Marina trata de forzar la puerta de Sofía, rompe una ventana , y abre sus piernas para recibir a un hombre.

Violeta abre la puerta, y después no puede volver. No vuelve pero está, y otra vez la presencia en la ausencia. Y Sofía abre su casa al mundo, regala todo lo que tiene. Todo. Sillones, cama, cuadros, y cuando no queda nada, descubre los secretos de la femineidad en objetos preciados, un corsét viejo, los encajes.

La ópera prima de Milagros Mumenthaler trata sobre lo que queda cuando ya no queda nada. La casa que se convierte en pesadilla si no están las personas correctas. Los restos y el duelo.


Lucía Luna

Abrir puertas y ventanas (Argentina-Suiza/2011, hablada en español)
Dirección y guión: Milagros Mumenthaler 
Fotografía: Martin Frias 
Edición: Gion-Reto Killias
Dirección de arte :Sebastián Orgambide
Elenco : María Canale, Martina Juncadella, Ailin Salas, Julián Tello
Distribuidora: Primer Plano Film Group 
Duración: 99 minutos
Calificación:Apta para mayores de 13 años 











29 may. 2012

Escuchá el nuevo tema de Crocodiles!

La banda de San Diego está cerca de lanzar el disco sucesor a Sleep Forever,  titulado Endless Flowers. El disco saldrá a la venta el 04/05 en USA, pero ya se puede escuchar algo en la página de la revista Rolling Stone.

http://www1.rollingstone.com/hearitnow/player/crocodiles.html


Nuevo tema de The Vaccines



Ya se puede escuchar el nuevo single de los ingleses The Vaccines titulado No Hope. Novedades de visitas por aca todavía ninguna.


27 may. 2012

Pinturas de Ricardo Laham. En la galería Jacques Martínez.


RICARDO LAHAM


La Galería Jacques Martínez presenta una selección de pinturas de este artista, cuyo mentor fue Emilio Pettoruti. La exposición recorre el período durante el cual Laham trabajó dentro de los postulados de la abstracción geométrica, que se extiende entre fines de la década del sesenta y mediados de los ochenta. Su trabajo conforma una de las obras geométricas más importantes desarrolladas en nuestro país. 

Inauguración: 30 de mayo
Cierre: 6 de julio
Horarios: lunes a viernes de 14 a 20hs.
Galería Jacques Martínez: Av. de Mayo 1130, 4to G
Informes:             4381-7458      
Entrada: Libre y Gratuita

Cuenta la Galería Jacques Martínez sobre Ricardo Laham
Volvemos a presentar en nuestra sala, una muestra de Ricardo Laham después de transcurridos más de 30 años desde que realizamos la última exposición de sus obras. La primera fue en la Galería Carmen Waugh en 1977, bajo la dirección de Jacques, y la más reciente en la Galería Jacques Martínez en 1979.
Exhibiremos una selección de obras que van desde el año 1968 hasta el año 1984, período durante el cual Laham trabajó dentro de los postulados de la abstracción geométrica.
A mediados de los ´80, abandonó casi por completo esa corriente, siendo tal vez ese el motivo por el cual en la actualidad estas obras son poco conocidas para el  gran público -en especial para el incorporado en los años más recientes- pese a haberse constituido en piezas muy importantes dentro del panorama de la abstracción en nuestro país. Por su realización, Laham obtuvo un aprecio tal que le valió la obtención consagratoria del premio Braque (1968), el premio De Ridder (Museo Nacional de Bellas Artes) con posterioridad, más dos premios en el Salón Nacional de Artes Visuales.
Como mucho de lo que ocurrió en los ´70, cuando habían cerrado el Di Tella, el CAYC, el MAM, y con las políticas de censura que corrían en esos tiempos, no solo los artistas quedaron un poco huérfanos de inspiración sino que tampoco hubo difusión adecuada; y han quedado pocos registros documentales de lo que hacían los artistas que siguieron trabajando.  Hay un agujero enorme inclusive en las colecciones, que saltan de una muy buena representación de los años ´60, directamente a los ´80 y ´90.
Laham es un artista que alterna etapas de exhibición y participación con largos períodos de reclusión creadora en su taller. A muy temprana edad, el maestro Emilio Pettoruti advirtió las virtudes de su temperamento y su incipiente talento, decidiendo alentar esa vocación. Lo guió en el arte pictórico a través de correspondencia y conversaciones, convirtiéndose en su mentor y amigo.
Al preguntarle a Laham cuál sería el título de esta muestra, él respondió sin dudarlo, “PINTURA PINTURA”.  Sólo fue días después, al releer el libro llamado “PINTURA PINTURA siete valores argentinos en el arte actual”, de Rafael Squirru (1975) que entendimos el significado que tiene para Laham este título. En el libro, Squirru escribe un prólogo en el que resalta el valor de la pintura y las dificultades que enfrentaban los artistas de la época, y elige a los que a su criterio, se destacaban en ese momento en el arte emergente en la Argentina. Uno de ellos es Ricardo Laham. A él le dedica uno de los breves capítulos, donde escribe: ”(…)Internarse en el arte de Laham es de por sí un ejercicio de ascética“, “(…)desde su primerísimo apunte asoma la calidad de lo permanente. Avanza con lentitud pero no hemos visto un solo boceto que nos pareciese prescindible”, “(…) sentí el impulso de abrazarlo a Laham como el de quien se encuentra frente a un laborioso investigador que ha dado finalmente con la añorada fórmula…”
En 1977, en la revista Pájaro de Fuego, César Bandin Ron dijo en “Ejercicios de relación”, una nota dedicada a la muestra de Laham en la Galería Carmen Waugh: “No son pocos los que creen –y se me puede contar entre ellos– que el trabajo de Ricardo Laham conforma una de las más importantes obras geométricas desarrolladas en nuestro país. Y es por eso que adquiere una especial trascendencia esta nueva exposición de su pintura, la que se convertirá, sin duda, en una importante experiencia para el público”.
Durante agosto y septiembre del 2009, el Museo Nacional de Bellas Artes, en su sede de Neuquén, presentó una amplia muestra de pinturas de Ricardo Laham reuniendo obras correspondientes al período de la abstracción geométrica. La muestra que ahora exhibe Galería Jacques Martínez corresponde al mismo período y es más reducida en cuanto al número de obras pero incluye varias de las que fueron expuestas en Neuquén y otras pinturas clave que fueran expuestas en la Galería Carmen Waugh en 1977.
En el texto que escribió Raúl Santana para la muestra del Museo NacionaL de Bellas Artes de Neuquén, dice: “…Es posible afirmar que en aquella etapa el artista se había instalado en una posición casi mística con respecto a la concepción de sus obras, que aparecían como el magnífico resultado de una ascética y concentrada meditación; incontaminadas, éstas se erguían como verdaderas epifanías cuya pureza hacía pensar en la perfección de los arquetipos…”
Esperamos que esta nueva exposición de las pinturas de Laham sea una pequeña contribución para dar más visibilidad a uno de los artistas que, tal vez por las circunstancias vividas durante la época en las que les tocó trabajar, cuando fueron amortiguados, reducidos, o cerrados los grandes centros de convocatoria, actividad y difusión que provocaban, promovían, o protegían las artes en nuestro país durante la década anterior, siguieron sus caminos solitarios y hoy permanecen en una suerte de remanso de la historia que se ha comenzado a dilucidar.

tensiones y relaciones en las geometrías de laham 
Por Raúl Santana
El camino desarrollado por Ricardo Laham se ha caracterizado por la constante puesta en obra de un gran rigor en la concepción y elaboración de sus cuadros. No obstante la heterogeneidad de sus planteos -que por momentos hace difícil seguir el hilo conductor-; ya sea en la movilización de una extremada racionalidad donde la pintura se presenta como su propio acontecer, sea en la etapa donde ésta da paso a referencias prehispánicas en la organización simbólica del plano, o en la plena representación del mundo americano con solvente actitud figurativa, es fácil advertir que sus obras manifiestan la misma carga de intensidad, más allá de diferencias formales y conceptuales. Dada la comprometida actitud que siempre presidió el arte de Laham, es obvio que cada etapa de su producción ha respondido a profundas necesidades íntimas, aquellas que traman su secreta autobiografía en ese lugar imponderable donde lo contradictorio o lo paradójico encuentran su coherencia. Al respecto no puedo dejar de recordar aquella frase del pensador francés Maurice Merleau-Ponty, que cito de memoria: “Ningún pintor está obligado a entenderse a sí mismo”.
La muestra que hoy se presenta cubre específicamente aquella etapa que va desde fines de la década del 60 hasta casi mediados de la del 80, momentos en los que el artista desplegó una abstracción geométrica que abandonó casi completamente como un capítulo cerrado en sí mismo. Sin duda es éste el motivo por el que aquel período de gran originalidad en el rico panorama de las abstracciones de nuestro medio pasó casi desapercibido, no obstante haber encontrado resonancias en un considerable número de interlocutores. Es posible afirmar que en aquella etapa el artista se había instalado en una posición casi mística con respecto a la concepción de sus obras, que aparecían como el magnífico resultado de una ascética y concentrada meditación; incontaminadas, éstas se erguían como verdaderas epifanías cuya pureza hacía pensar en la perfección de los arquetipos.
Para abordar el arte de Laham debemos indagar aquellos momentos previos a su primera etapa (1968-1984), que comenzaron a configurar en el artista el terreno propicio para su génesis. A mediados de la década del 50, poco tiempo después de asistir por un año a la Escuela Nacional de Bellas Artes “Manuel Belgrano”, conflictuado por no encontrar lo que buscaba, empieza a trabajar en el taller de Emilio Pettoruti –cabe aclarar que el maestro, que ya residía en París, no impartía la enseñanza, que estaba a cargo de su discípulo Alejandro Vainstein y de la hijastra de Pettoruti, Mónica Soler Vicens–. Después de varios años de asistencia, a los 22 años Laham decide abandonarlo para emprender su primer viaje a Francia, con la entusiasta expectativa de conocer el gran mundo de la pintura. Mónica Soler Vicens habló con Pettoruti para que recibiera y orientara a este joven, cuyas condiciones de pintor ya despuntaban. En París Pettoruti pasó a ser como un mentor que dirigió fuertemente los pasos de Laham, no solo con sus conversaciones, sino con las precisas indicaciones de ver a tal o cual artista. La correspondencia con él muestra con qué ternura y paternal solicitud se ocupó Pettoruti de orientar sus pasos en Italia y Francia por los intrincados caminos del arte. Dada la legendaria severidad del maestro, es fácil inferir que distinguió al joven artista al percibir su asumida vocación y su incipiente talento. En lo formal, no hay marcas definidas de su influencia. Pero Laham asumió de Pettoruti ese espíritu general que se impone en su obra: la tendencia bien definida hacia la simplicidad de los medios expresivos y la idea de construcción clara y sólida hacia la pureza autónoma de las formas, que acentúan la significación abstracta de líneas, masas y colores.
Al poco tiempo de su regreso de Europa y por intermedio de Víctor Magariños, solitario y gran artista, Laham se vinculó a Ignacio Pirovano, coleccionista, sutil conocedor del arte contemporáneo y gran animador en la década del 40 de la abstracción concreta en nuestro medio. La amistad de Pirovano con Georges Vantongerloo –el destacado artista belga, que junto con Mondrian y otros integró el grupo De Stijl en la segunda década del siglo XX – fue decisiva para difundir en nuestro medio sus ideas estéticas. En 1965 Pirovano pronunció una elocuente conferencia sobre el artista en el Museo Nacional de Bellas Artes que algunos años después sería el prólogo del magnífico libro Escritos, de Vantongerloo, publicado por la Fundación Pirovano. El libro cerraba con un enjundioso estudio de Víctor Magariños, quien por las coincidencias con el pensamiento del artista belga, se transformó en el continuador en nuestro medio del camino de un “arte cosmológico” teorizado por aquél. No tengo dudas de que Laham, que ya mantenía puntuales y amistosas conversaciones con Magariños, habrá absorbido muchas premisas del “arte cosmológico”; aunque debo advertir que, más que formal, la influencia de Magariños fue principalmente ética.
Por entonces, también gravitaban fuertemente en Laham los conceptos del “universalismo constructivo” de Torres García; sobre todo la idea de fusión de la abstracción constructiva con las geometrías y esquematismos de las representaciones simbólicas prehispánicas. Basta observar las obras de la primera muestra de Laham (1968) para encontrar la búsqueda de aquella fusión planteada por el maestro uruguayo. Es más, frente a su muestra, Magariños le dijo: “Tenés que viajar a Bolivia y a Perú”, cuando Laham ya tenía los pasajes porque había decidido emprender el viaje. En conversaciones domésticas el joven artista siempre manifestó la importancia que tuvo para su desarrollo aquel primer viaje al mundo andino, al que consideró tan importante como el que hizo a Europa. Fueron sobre todo las arquitecturas de Tiahuanaco y Machu Pichu las que marcaron no solo las obras de aquellos primeros años sino del posterior desarrollo de la etapa geométrica, aunque en esta última desaparecieron gradualmente los planos/relieves sobre el plano que, como rastros, venían a sustituir elementos de la remota América.
En 1969, con el decidido apoyo del crítico Aldo Pellegrini, Laham gana el premio Georges Braque, una beca para residir un año trabajando en París, otorgado por el gobierno de Francia. Hacia allá parte por segunda vez y permanecerá hasta 1970. Más definida su vocación, trabaja intensamente en el taller que le asignaba la beca y recorre con puntual interés a artistas con estéticas afines. Es indudable que estas vivencias producen cambios significativos en los nuevos planteos que, ya de vuelta
en casa, comienzan a aparecer.
En 1973 Laham recibe el premio Marcelo de Ridder, consagratorio entonces de los jóvenes emergentes. La obra que obtiene tal distinción ya pertenece a lo que sería el segundo momento de su etapa geométrica. Estas pinturas multiplican obsesivamente, con mínimas unidades ópticas y predominancia de los colores primarios, impecables geometrías: franjas que se desplazan de arriba a abajo;  o a la inversa, aparecen con la fuerza de emblemas o mandalas rectos. La introducción de diagonales entre las predominantes verticales y horizontales genera una inquietante ambigüedad óptica que, a su vez, a pesar de la forma ortogonal nítida y rotunda, crea dinámicos espacios virtuales, incitando a un constante recorrido para poder capturar lo que aparece como un enigma. En la primera monografía sobre Laham escrita por Rafael Squirru, que integró el volumen Pintura- Pintura. Siete valores argentinos en el arte actual, el crítico acerca una solvente reflexión sobre el enigma planteado: “El espacio invasor queda interrumpido en segmentos de color que acompañan el color de la banda circundante y las bandas, a su vez, alcanzan el límite de la tela a través de prolongaciones texturales que acompañan con color al espacio invasor, esto es, el color se hace espacio y el espacio se hace color”. Estas palabras sintetizan con claridad una de las operaciones de la enigmática oscilación entre planimetría y virtualidad de aquellas obras.
Pero al cabo de unos años la utilización del color y la relativa inmovilidad de aquellas obras darán paso al último tramo de la etapa geométrica. Ahora, tal vez suscribiendo a aquella sentencia del artista abstracto Adolf Hoelzel: “En el arte lo no absoluto puede dañar al arte”, con una total radicalización de sus propuestas Laham reduce su paleta al blanco y negro, produciendo la dialéctica más poderosa y elemental, puesto que el blanco es la suma de los colores y el negro, su rechazo. Pero esta actitud es apenas una de las operaciones desplegadas por el artista en sus nuevas geometrías, que traman con líneas o franjas, a veces con relieves, un deslumbrante juego entre formas ortogonales y triangulares. Frente a estas pinturas sería pertinente hablar del ingreso del tiempo, pues la dinámica que las anima, según el punto de vista del ojo, las pone en perpetuo movimiento. Las formas se cierran o se abren obligando a seguir el argumento del centro a los márgenes; o a la inversa, imponiendo un itinerario que después da paso a otro y así sucesivamente. En cada una de estas obras hasta la más mínima partícula de superficie está cumpliendo un rol que reactiva y cambia sin dejar de suscitar relaciones inéditas entre la forma y el espacio. La forma final casi siempre lanzará líneas o franjas de fuerza hacia los márgenes, como buscando una expansión mayor que la del plano que las contiene.
Frente a las singulares geometrías de Laham se percibe muy fácilmente la calidad que trasciende inmediatamente, por su impecable realización. Pero no se trata de un gratuito preciosismo, sino de una actitud que hace que la figura se manifieste como si ninguna mediación humana hubiera existido, puesto que el artista se entrega a la organización de una lógica interna para hacer inteligibles las formas más puras, que al cabo se hacen visibles como verdaderas epifanías.
Si como tantas veces se ha dicho “la pintura celebra el enigma de la visión”, las geometrías de Ricardo Laham, con sus meditadas perfecciones, logradas con los más “pobres” y mínimos medios, aparecen como un superlativo de aquella aseveración. En 1984, el artista tal vez sintió que se encontraba en un camino cerrado, porque no hay un más allá de aquellas perfecciones. Entró en un inexplicable silencio de varios años para iniciar, al cabo, otros capítulos, en los que retoma su singular visualización del mundo prehispánico para abordar al fin, con solvente figuración, la actualidad del mundo americano.

Ricardo Laham
Nació en Buenos Aires en 1940. Estudió en el taller orientado por el maestro Emilio Pettoruti –a cargo de Alejandro Vainstein y Mónica Soler Vicens– y continuó su formación en Europa, donde residió varios años en París.
Ejerce la docencia en el Instituto Universitario Nacional de Arte (IUNA).
Exposiciones individuales:
o  Museo Nacional de Bellas Artes, Neuquén, Argentina (2009)
o  Casa de Italia, Santo Domingo, República Dominicana (2000)
o  Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires (1999)
o  Galería Tema, Buenos Aires (1991/1986/1984)
o  Feria de Arte de Buenos Aires (FABA), Galería Tema, Buenos Aires (1990)
o  Galería Jacques Martínez, Buenos Aires (1979)
o  Galería Carmen Waugh, Buenos Aires (1977)
o  Galería Serra, Caracas, Venezuela (1975)
o  Galería LAASA, Buenos Aires (1974)
o  Art Gallery Internacional, Buenos Aires (1971)
o  Galería Nice, Buenos Aires (1969)
Selección de exposiciones colectivas:
o  29 Pintores, Escultores y Grabadores, Pabellón de las Bellas Artes, UCA, Buenos Aires (2004)
o  Salón Nacional de Artes Visuales, Palais de Glace, Buenos Aires (2004)
o  Tercer Salón Nacional de Pintura de la Provincia de Salta, Salta, Argentina (2000)
o  Arte Argentino Contemporáneo, Santo Domingo, República Dominicana (2000)
o  La Tradición Constructiva en el MAMbA, Buenos Aires (1998)
o  Primer Salón Nacional de Pintura de la Provincia de Salta, Salta (1998)
o  LXXXV Salón Nacional de Artes Plásticas. Pintura, Museo Castagnino, Rosario, Santa Fe, Argentina (1996)
o  II Salón Nacional de Mar del Plata. Pintura, Mar del Plata, Argentina (1996)
o  Arte al Sur, Primer Encuentro Nacional de Arte Contemporáneo, Buenos Aires (1995)
o  Fundación Pro Arte Córdoba, Museo Emilio Caraffa, Córdoba, Argentina (1994)
o  “Cuando la Geometría… 2” Homenaje a Piet Mondrian, Museo de Arte Moderno, Buenos Aires (1989)
Distinciones colectivas:
o    Premio Gunther ’89 CAyC, Buenos Aires (1989)
o    Premio de Pintura María Calderón de la Barca, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires (1989)
o    La Vuelta al Centro / Los Nuestros en las Artes Visuales Contemporáneas, Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires (1989)
o    “Confrontaciones”, Ganadores del Premio Marcelo de Ridder, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires (1983)
o    Bobbio, Gómez, Laham, Museo de Bellas Artes de La Plata, Argentina, Salón ENCoTel, Palacio de Correos, Buenos Aires (1983)
o    “La Nueva Geometría”, Homenaje de las Artes Visuales a la Democracia, Galería Tema, Buenos Aires (1983)
o    Premio de Pintura Mariano Marcolla a la Joven Generación, Galería Centoira, Buenos Aires (1983)
o    Papel en el Arte - Siete Artistas Argentinos en el Bienio de la Celulosa y el Papel, Galería Tema, Buenos Aires (1983)
o    Premio CFI, Buenos Aires; Galería Tema,
Buenos Aires (1980)
o    Premio de Pintura Fundación Piñeiro Pacheco, Galería Praxis, Buenos Aires. (1979)
o    Museo de Arte Contemporáneo de América Latina, Washington, EE.UU (1979)
o    1ª Bienal Iberoamericana de Pintura, Instituto Cultural Domecq, A.C., México D.F. (1978)
o    Retrospectiva Premio Georges Braque, Museo de Arte Moderno, Buenos Aires (1978)
o    A partir de la geometría, Galería Arte Nuevo, Buenos Aires (1976)
o    Centenario de Mar del Plata, Fundación Lorenzutti, Buenos Aires (1974)
o    Premio Marcelo de Ridder, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires (1973)
o    Premio Georges Braque, Museo de Arte Moderno, Buenos Aires (1969)
Distinciones individuales:
o  Gran Premio de Honor del Salón Nacional de Artes Visuales, Sección Pintura, Palais de Glace, Buenos Aires (2008)
o  Primer Premio Pintura, Salón de Artes Visuales, Palais de Glace, Buenos Aires (2004)
o  Mención, Primer Salón Nacional de Pintura de la Provincia de Salta, Salta (1998)
o  Mención, Salón Manuel Belgrano, Museo Sívori, Buenos Aires (1994)
o  Segundo Premio de Pintura Fundación Piñeiro Pacheco, Galería Praxis, Buenos Aires (1979)
o  Premio Marcelo de Ridder, Primer Premio de Pintura, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires (1973)
o  Primer Premio, Beca a Francia, Premio Georges Braque, Museo de Arte Moderno, Buenos Aires (1969)
Poseen obra suya:
o    Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires.
o    Museo de Arte Moderno, Buenos Aires.
o    Museo de Arte Contemporáneo, Buenos Aires.

Putos Peronistas. Cumbia del Sentimiento. Una película de Rodolfo Cesatti.




Una película de Rodolfo Cesatti
Ganadora Mejor Película del Festival y Mejor Película en competencia Libercine 2011
Estreno: 31 de Mayo 2012

Estimados colegas:
a continuación detallamos los horarios donde podrán ver la película en el marco del 14 DERHUMALC
Jueves 24 de Mayo. 22hs Cine Gaumont
Domingo 27 de Mayo. 17hs Cine CosmosUBA
Acceso con credencial o previa confirmación por este medio. 


TRAILER
http://youtu.be/E6x5Foxfw30

SINOPSIS 
17 de Noviembre de 2007, la Marcha del Orgullo Gay coincide con el día del militante peronista. Pablo Ayala, portero de escuela y militante de la juventud Peronista de La Matanza , “ La Matías ” peluquero de barrio y transformista de noche y “La Iara” mucama travesti de día y prostituta de noche llegan a la Plaza de Mayo con un cartel que desafía el glamour reinante: “Putos Peronistas La Matanza , Presente”, dice.
Es la presentación en sociedad de la “Agrupación Nacional Putos Peronistas”.  Putos Peronistas es un documental que registra la formación desarrollo y crecimiento de la primera agrupación peronista gay de la argentina desde su antecedente, el Frente de Liberación Homosexual, creado a principios de los años 70´s, hasta llegar a nuestros días.
“Ser puto, ser pobre y ser Eva Perón en este país despiadado es la misma cosa…”
Paco Jamandreu a Evita
Estos Putos Peronistas sufren una doble marginación, la de ser Putos y Pobres, viven fuera de la frontera gay friendly que marca la General Paz. Son sobrevivientes del conurbano bonaerense donde el gay es marginado y no tiene acceso a la salud, la educación ni el trabajo. Pero desde ese conurbano profundo han decidido lanzarse a la arena política apropiándose de la palabra Puto para vaciarla del sentido ofensivo y llenarla de sentido político, transgrediendo todas las normas de lo políticamente correcto y rompiendo su estigma para comenzar a ser como los descamisados del 45´ protagonistas de la Historia.
Este documental propone a través de un seguimiento íntimo conocer la vida de los integrantes de PP, su particular forma de difusión en los lugares más insólitos, desde prostíbulos hasta boliches de todo tipo y su militancia detrás de la convicción de que el peronismo es el único movimiento capaz de lograr el sueño de “Vivir y amar libremente en una patria liberada”. En un tiempo donde la apatía política de los jóvenes parecían ser una constante, estos jóvenes Putos; Pobres y Peronistas aportan una bocanada de aire fresco en la escena política Argentina.

Yo sé que Dios está con nosotros, porque está con los humildes y desprecia la soberbia de la oligarquía. Por eso, la victoria será nuestra. Tendremos que alcanzarla tarde o temprano, cueste lo que cueste y caiga quien caiga.
Eva Perón, 17 octubre 1951

 
Ficha Técnica
Guión y Dirección: Rodolfo Cesatti
Producción Ejecutiva: Rosalía Ortiz de Zárate
Fotografía: Juan Luis García Lewin
Montaje: Carlos María Lopez Pauluk
Sonido: Guillermo Rezzonico


 
Sobre el director
Rodolfo Cesatti, Lic. en Comunicación Social. Luego de trabajar en Policías en Acción, Cámara Testigo y C5N comenzó su tarea como director, su primer trabajo "Jurua, Hombres de Hierro" ganó la Mención de Honor en festivales como DERHUMALC y "Otras Miradas" de CLACSO. "Putos Peronistas, Cumbia de un Sentimiento" es su segundo documental, ganador del premio mejor película del festival "Libercine 2011".
 
Trabajos en cine y tv
2011Documental - "Putos Peronistas, Cumbia del sentimiento"
Producción, Guión y Dirección
2008"Jurua, Hombres de Hierro" - Producción, Guión y Dirección
Ganador: Mención Especial Festival de Cine y Derechos Humanos de América Latina y el Caribe - DerHumAlc 2009
Ganador: Mención Honor Festival "Ojo al Sancocho2 - Colombia 2008
Selección: Festival de Cine y Derechos humanos de Berlín - Alemania 2009
2010Especial TV "Malvinas, una historia de amor" - C5N
Producción Ejecutiva y Conducción: Rodolfo Cesatti
Emisión: C5N – 2010
 
Notas del director

"Yo no deseo para el Peronismo a los ciudadanos sin mística revolucionaria" decía Eva Perón en uno de sus discursos más memorables, ¿pero qué es la mística revolucionaria? ¿Qué siente un militante, qué secretas pasiones lo mueven? ¿Cómo es ese amor a los otros, así, en masa, amor demás? ¿Cómo es el amor que movió a los obreros de las patas en la fuente, el amor que movilizó a aquellos que dieron sus vidas al grito de "la vida por Perón" en el 55´?

Cuando conocí a los Putos Peronistas supe inmediatamente que ellos representaban el estado más puro de esa mística. Corría 2007 y aquellos primeros Putos Peronistas comenzaban a constituirse, recordé a Paco Jamandreu, homosexual y hombre de confianza de Eva Perón diciéndole "Ser puto, ser pobre y ser Eva Perón en este país del demonio son la misma cosa" y supe que había allí un un relato necesario. El relato de estos putos pobres alejados del circuito Gay Friendly de Capital Federal que se apropiaban del "Puto" transformando el insulto en reivindicación y alzándolo en sus banderas como aquellos valientes del 72 que marcharon a Plaza de Mayo enarbolando su "Los Putos con Perón".

La mística revolucionaria comenzaba a recuperarse en la Argentina y treinta y cinco años después, los Putos Peronistas se erigían desde el fondo de La Matanza, desde la triple marginación de ser Putos, Pobres y Peronistas en los representantes más fieles del regreso de los jóvenes la escena política Argentina.

A través de su personaje más entrañable, "La Iara" una travesti del conurbano bonaerense, estos Putos Peronistas nos permitirán comprender el impacto que tuvieron en los jóvenes los hitos políticos más relevantes de los agitadísimos años que comprenden desde la 125, la ley de medios, el matrimonio igualitario y la muerte de Néstor Kirchner. Putos Peronistas es un documento único y urgente para comprender el renacer de ese amor tan único, el amor militante.
 

SOBRE LA PRODUCTORA
Rosalía Ortiz de Zárate. Egresada de la Escuela Nacional de Cine y Artes Audiovisuales. Posee una trayectoria de más de diez años en producción de comerciales y largometrajes. En el año 2009 comienza a generar sus proyectos, realiza la película “Mar del Plata”, los documentales “Obra y Orquesta” y “Putos Peronistas” como productora ejecutiva. Se encuentra pre-produciendo un documental y un largometraje para 2012.

TRAILER
http://youtu.be/E6x5Foxfw30

El Puerto. Del finlandés Aki Kaurismäki


23 may. 2012

Shopping and Fucking de Mark Ravenhill. Dirección: Mariano Stolkiner. Traducción: Rafael Spregelburd.Con Daniel Toppino, Luciano Ricio, Eugenia Blanc, Lucas Lagré y Alfredo Urquiza. En Teatro El Extranjero.





SHOPPING AND FUCKINGde
Mark Ravenhill





Funciones: viernes 21:00hs.

Teatro El Extranjero: Valentín Gómez 3378, Abasto, C.A.B.A.

Informes:             4862-7400      

Reservas: www.elextranjeroteatro.com

Entradas: Generales 60$ / Est. y Jub. $40



DICE LA CRÍTICA SOBRE SHOPPING AND FUCKING



La Nación

Nuestra opinión: Muy buena
“El director Mariano Stolkiner, vuelve a introducirse en la oscuridad de 
unos planteos que sabe manipular con inteligencia y mucha sagacidad.”
Por Carlos Pacheco

Suplemento SOY de Página 12
“Shopping and fucking (Comprar y coger): dos modos de matar el tiempo, la 
soledad y todo lo que se cruce. Mariano Stolkiner, el director que el año 
pasado puso en escena la poética de Sarah Kane,

despliega en esta puesta la crudeza de otro inglés terrible, Mark 
Ravenhill.”
Por Liliana Viola

Revistra Veintitres
“Shopping & Fucking es un plato fuerte que es mejor comer frío, para 
procesar sin miedo la brutal nadería consumista que nos enrostra.”
Por Luis Mazas

El sonido y la furia
“La puesta de Mariano Stolkiner es fiel al espíritu de la obra, consiguiendo 
una adaptación que expone la crudeza de los personajes y de la trama.”
Por Matín Villagarcía



Escrituras Indie

“Estamos ante una obra que, por suerte, es indigerible. A la que nadie, que 
se precie amante del teatro y del arte en general, puede debe dejar de ver.”

Por Nadia Sol Caramella





Ficha Artístico Técnica

Autor: Mark Ravenhill.

Traducción: Rafael Spregelburd.

Elenco: Daniel Toppino, Luciano Ricio, Eugenia Blanc, Lucas Lagré y Alfredo 
Urquiza.

Diseño De Espacio Y Escenografía: Santiago Badillo.

Diseño Lumínico: Julio López.

Diseño De Vestuario: Merlina Molina Castaño.

Diseño Sonoro Y Música Original: Fernando Sayago.

Diseño de Video: Santiago Badillo Y Mariano Stolkiner.

Realización de Video: Juma Producciones.

Actores en video: Mathías Sassone y Mariano Stolkiner.

Diseño Gráfico: Santiago Badillo.

Fotografía: Guido Piotrkowski.

Gestión De Derechos De Autor: Marion Weiss.

Asistentes De Dirección: Julieta Cajg Y Mathías Sassone.

Producción Ejecutiva: Bárbara Rapoport.

Producción General: El Balcón de Mersault.

Prensa: Simkin & Franco

Dirección: Mariano Stolkiner.







Sobre Shopping & fucking:

Mark Ravenhill se destaca, al igual que Sarah Kane y Patrick Marber entre 
otros, como uno de los jóvenes autores británicos de los noventa 
pertenecientes al grupo conocido como el “In yer face”. Sus trabajos están 
signados por el auge y desarrollo de las nuevas tecnologías, un 
descreimiento del progreso y una sociedad del consumo y del espectáculo. Un 
teatro complejo que rompe constantemente el canon, pero que al mismo tiempo 
instala la posibilidad de nuevas inscripciones en la tradición en la que se 
enmarca. Estos autores ahondan en la construcción del lenguaje y proponen no 
sólo un cambio formal, sino también un cambio en el foco de lo que se dice, 
desarrollando una nueva corriente de construcción dramática donde la palabra 
toma una relevancia fundamental.

Ravenhill piensa en un teatro que pueda sacudir a la platea a partir de la 
crudeza del discurso. Elige hablar desde el margen: drogadictos, 
homosexuales, jóvenes, punks, lo periférico. Este foco en la marginalidad 
contemporánea expone las problemáticas de inclusión y exclusión, devolviendo 
una mirada crítica sobre nuestra sociedad y el mundo de consumo globalizado.

La alienación, producto de este sistema, libra al sujeto a su propia suerte 
en un entramado de permanente dependencias, exponiéndolo a una violencia 
permanente. Nuestro mundo es violento, y Ravenhill no lo expone de otro 
modo, toma partido haciendo un llamado de atención sobre el estado de 
alienación de los ciudadanos. Propone un teatro político que se enfrenta al 
discurso demagógico dominante, quita el velo que pretende tapar las más 
profundas estrategias de funcionamiento del propio motor del sistema.

El sistema capitalista es foco fundamental en la obra de Ravenhill, sus 
personajes viven al margen o son comprendidos por él. Sin embargo su 
posición no es tan simplista, no se trata de que aquellos incluidos la pasan 
bien y los excluidos mal, en su visión el propio sistema termina por 
devastar todo lo que tiene a su alcance, nadie escapa a las consecuencias y 
el escepticismo reinante deja a todos al borde de una profunda 
desesperación. Dentro de un sistema violento no se puede sino ser violentado 
y tornar las propias acciones violentas.





Dice Rafael Spregelburd / Traductor

Mark Ravenhill ha escrito tal vez (a la par de sus colegas Sarah Kane, 
Martin Crimp, o David Harrower, pero con un sentido admirable de 
anticipación) una de las obras que más minuciosamente ha perturbado al 
teatro británico contemporáneo. Lo que equivale a decir que ha 
desestabilizado con envidiable simpatía y férreo pulso la manera en la que 
un teatro equis, o una sociedad equis, se piensa a sí misma, se conforta con 
sus mentiras blancas acerca del romanticismo, se apacigua ocultando el 
destino desenfrenado y misterioso del deseo, y se sorprende de descubrir 
hasta qué punto el acto del consumo se ha extendido como una droga, como un 
cáncer, hasta ocupar todo lo visible, hasta inocular su arenosa bilis 
incluso sobre esa fuerza ausente, inexplicada, que pactamos llamar “amor” a 
falta de una palabra más metódica y precisa.

Un par de décadas –y muchísimos y muy complicados kilómetros- nos separan de 
ese audaz, duradero gesto de Ravenhill. Y sin embargo aquí está hoy, 
esperamos que con toda la potencia de su voz original, esta pieza que ha 
querido conjugar tantos opuestos: es tan revulsiva como cómica, tan trágica 
como ridícula, tan desangelada como erótica, tan heroica como resignada.

Con inexplicable demora, esta pieza de título maniáticamente prohibido (las 
ediciones originales inglesas debieron titularla “Shopping and f***ing” para 
poder aparecer en toda la cartelería) desembarca finalmente en Buenos Aires, 
que se autoabastece de teatro y rara vez se permite importar estas 
Delikatessen, y nos embarra de su singular aire noventoso, un hálito 
pringoso que –como todo retro- es inquietantemente relajado y agudamente 
parecido al presente. O al menos, convive tan a gusto con él que parece 
señalar que vivimos en un loop de modas y modismos que no saben mucho de 
fronteras y del que es imposible escapar por alguna puerta grande. ¿Cuándo 
se ha escrito esta obra, que nos hace sentir tan claramente, en su 
imaginario vagamente realista y estoicamente simbólico, que casi nada ha 
pasado en estos años? ¿Cuándo es –por dios- que se ha escrito, para que su 
vigencia se renueve cada lustro, sin importar cuándo se ha escrito?

Sospecho que la respuesta es muy sencilla: esta obra se ha escrito siempre.



Sobre el grupo de trabajo

El Extranjero Teatro es la boya en el tránsito que da continuidad a una 
etapa de trabajo que tiene sus inicios en el 2005 junto a lo que fue Teatro 
Lúdico. Entonces, en busca de un espacio, encontramos dentro del atelier de 
Carlos Regazzoni un viejo galpón semidestruido que era utilizado como corral 
para animales. Nos ofrecimos a ponerlo en condiciones a cambio de tener un 
lugar donde presentar nuestras obras y Carlos aceptó. Con mucho trabajo y 
sin ningún subsidio conseguimos armar algo parecido a lo que nos hacía falta 
y la nueva “sala” fue una realidad. Allí, presentamos “L.U.I.S.” (Las 
últimas imágenes soñadas) y Cleansed, dos obras que dejaron un hermoso 
recuerdo para todos los que tuvimos la suerte de participar en ellas. Si 
bien nunca renegamos de las condiciones en las que debíamos trabajar, por el 
contrario estamos enormemente agradecidos de la oportunidad que tuvimos, el 
deseo de tener un espacio propio donde producir nuestras obras seguía 
vigente.

Con tenacidad, fortuna y el apoyo incondicional de nuestros seres más 
queridos nuestro sueño se concretaría cuatro años más tarde. Un viejo taller 
de la calle Valentín Gómez, cerca del Abasto, asomaba como cimiento de lo 
que hoy se ve de forma concreta, El Extranjero Teatro. Y como todo está en 
constante transformación, Teatro Lúdico también mutó su nombre a lo que hoy 
es el grupo de trabajo de El Extranjero Teatro, equipo que ha de destinar 
sus posibilidades creativas a este nuevo espacio que nace deseoso de sumar 
su voz a todas aquellas que hasta aquí tanto nos han transmitido.

Nuestra filosofía, tal lo venimos haciendo hace tiempo, es la de trabajar a 
partir del núcleo que implica la participación conjunta en un espacio común, 
y si bien los roles pueden ser cambiantes, lo que perdura, y esperemos siga 
del mismo modo hacia delante, es la posibilidad del desarrollo y el 
perfeccionamiento de una propuesta poética común.