Drama Música Cine Arte Fotografía

Drama Música Cine Arte Fotografía
Rayo Verde Radio Rayo Verde Página Rayo Verde Blog

17 dic. 2014

ELECTRIC MAMMA. De Mónica Cabrera. En Teatro Estudio La Mamma.






En mis 40 años en el teatro, contadas veces me animé a recomendar un espectáculo al que llegué como cualquier espectador, solo atraído por la recomendación de una amiga. Menos aún me atrevería a escribir esto si no tuviese el convencimiento de que Electric Mamma pertenece a la mejor factura del teatro nacional. Disfrutar el teatro le hace bien a la gente. Gracias por esa entrega.

Carlos Rottemberg





Cuando la cuarta pared es de tul, los de afuera no somos de palo. Electric Mamma es un espectáculo abrazador, no se parece a ninguno. Si caemos en la facilidad de llamarlo delirante, debemos subrayar que es riguroso hasta lo musical en su delirio. Brillantes Mónica Cabrera y su trío de ases.
Hugo Paredero, Estación Futuro, Radio Nacional





¡Qué inteligente manera de entrarle al tema de la mal llamada familia disfuncional! ¡Como si alguna trama de vínculos humanos no lo fuera! Lo que se nombra como “disfunción” no es sino el modo normal o universal de funcionamiento de esas relaciones. Así lo dramatiza con talento, humor y amable compasión hacia sus personajes la obra que escribió y dirige Mónica Cabrera en su propio teatro taller La Mamma, en la zona teatrera del barrio de Almagro. Gracias a impecables actuaciones de Gloria Cingolani, Marialba Sosa y Hernán Darío Statuto, los tres actores exponen la misteriosa, multívoca y hasta ridícula condición humana, en la que caben el amor, el odio, la grandeza y la miseria en promiscua sintonía. Claro que Cingolani, en el papel de la madre, merece una ovación especial por la riqueza de matices que entrega a su personaje, capaz de seducir al mismo tiempo con su lucidez, con sus sueños y con su demencia. Un espectáculo provocador, que desnuda sin pudores y a la vez arropa amorosamente a tres criaturas-espejo para cualquier espectador dispuesto a reír, a pensar y a reconocerse.

Olga Cosentino





Muy buena. Irreverente y desaforada. La actriz, directora y dramaturga Mónica Cabrera se impone con una nueva y sensible aventura teatral que refleja aspectos de una familia tan singular como delirante. Esos ingredientes son comunes en todos sus proyectos, es cierto, aunque aquí el delirio está expuesto con una fuerza muy contundente. Cabrera construye de manera desaforada una acción con ciertos altibajos pero logra convencer al espectador con la riqueza del juego y, sobre todo, porque cuenta con tres intérpretes capaces de integrarse a este ritual familiar con una entrega notable.En un espacio pequeño, plagado de objetos muy significativos en los años 60 y 70, el poder de la actuación todo lo transforma. Mónica Cabrera no está en escena, pero ha logrado manipular con buenos aciertos esa historia compleja que trasciende por su irreverencia. Por una teatralidad que estalla, más y más, a medida que la trama se desarrolla

Carlos Pacheco, La Nación

http://www.lanacion.com.ar/1741011-irreverente-y-desaforada







Muy buena. Electric Mamma: reconocibles estampas de la vida familiar. Aunque predomina el humor, la pieza de Mónica Cabrera transmite una verdad compleja que conmueve y perturba.

Gloria Cingolani interpreta con gran encanto a la madre extravagante e imprevisible, acompañada por Marialba Sosa, una actriz de suma delicadeza, y un sensible Hernán Statuto, como sus hijos.

El texto de la directora Mónica Cabrera cuenta con diálogos memorables y sus estampas de la vida familiar generan una identificación inmediata con su mezcla de humor, delirio y ternura. La risa no impide que los conflictos expuestos conmuevan y perturben por igual, mientras la acción fluye sin fisuras, entre pasos de comedia, situaciones oníricas (construidas con bellas imágenes) y ciertos códigos de actuación que parodian al melodrama mexicano o al cine argentino de los años 40. Electric Mamma transmite una verdad compleja, dado que rara vez las cuentas entre padres e hijos quedan saldadas sin culpas ni remordimientos.

Patricia Espinosa, Ámbito Financiero

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10152743046972855&set=a.436388507854.217001.792772854&type=1&theater







Tan grotesca como surrealista.

Obra fragmentada como el pensamiento, críptica a veces, con abundante humor, música que alegra o emociona y el sentimiento de estar presenciando algo con lo que indefectiblemente nos identificamos.

La puesta de Electric Mamma, desaforada y lúdica por momentos, con altos y bajos, arroja emociones y también reproches. Las actuaciones alcanzan el nivel más alto. Son Impecables.

Un nuevo trabajo de búsqueda de una directora y autora en permanente crecimiento, Mónica Cabrera.

Isabel Croce, La Prensa

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10152774809992855&set=a.436388507854.217001.792772854&type=3&theater





Con un elenco más que efectivo en el que Marialba Sosa y Hernán Darío Statuto son los hijos que no pueden desprenderse de la imagen de su madre muerta (Gloria Cingolani), en una historia que Cabrera define como "surrealista" y donde la emoción súbita, inesperada, se mezcla con el típico humor desopilante de la autora. El espectáculo ofrece la yapa de encontrar a Cabrera como anfitriona del espectador, el que es objeto de toda clase de chanzas mientras ella misma se ocupa de ubicarlo en la pequeña aunque coqueta sala del barrio de Almagro.

Crítica de la obra y entrevista a Mónica Cabrera por Héctor Puyó en agencia Télam

http://www.telam.com.ar/notas/201410/82182-monica-cabrera-estreno-electric-mamma-mientras-integra-el-elenco-de-somos-familia.html







¡Ya me van a extrañar! El material que articula la Cabrera tiene más profundidad tácita que su anécdota divertida, emotiva si se quiere, pero que evade con decisión la trampa fácil de lo patético. La completa la misma autora desde la dirección y puesta de este logrado espectáculo que fluye y se comparte con interés cómplice, porque desde alguna arista, nos toca por semejanza. La dramaturgia se redondea modelada sobre tres excelentes actores, dúctiles a las transiciones sin solución de continuidad. Cabrera juega esa arma de la agudeza para los caracteres que permiten soliloquios implícitamente cómplices con el público. Un ejercicio de aniquilación de formas tradicionales que se reclina en la sólida labor de Gloria Cingolani, la madre obcecada, novelera pero vulnerable. Marialba Sosa y Hernán Darío Statuto son sus hijos, a caballo entre la dependencia y la fuga. Todos juegan varias cartas de género híbrido, con pareja eficacia y gracia deliciosas, que hasta a cantar se atreven. El espectador porteño reconoce aquí la sólida formación dramática de Cabrera, su aprendizaje en esa escuela única que es el unipersonal bien llevado. Electric Mamma propone uno de los espectáculos más originales de la temporada.

Luis Mazas, revista Veintitrés

http://www.veintitres.com/nota-32826-zonaroja-Ya-me-van-a-extranar.html





Una pared de tul. Libertad, amor, muerte y cierta dosis onírica.

Mónica Cabrera cuenta una historia familiar que puede parecerse a muchas, pero su lenguaje a la vez provocativo y conmovedor la vuelve única.

Cecilia Absatz, revista Noticias

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10152894108177855&set=a.436388507854.217001.792772854&type=1&theater





Entretenida enajenación

Tres excelentes actores para el perspicaz texto de Mónica Cabrera. Lo escribo de entrada: es una pieza teatral para varios premios. Las variopintas posibilidades histriónicas de Mónica Cabrera se han expandido magníficamente a la dramaturgia y a la dirección, dejando su impronta en la marcación precisa de un estupendo trío actoral. La idiosincrasia de la familia, la personalidad individual de sus integrantes y lo patológico de las situaciones planteadas están plasmadas en un texto brillante, tan inteligente como sutil, tan estudiado como gracioso. La idea, sobre la cual no es conveniente adelantar nada, sino dejarse sorprender, está potenciada por un elenco notable.

Martin Wullich

http://www.martinwullich.com/2014/11/electric-mamma-entretenida-enajenacion/




La obra despliega una comicidad irreverente, alucinada, inteligente. Una puesta que incorpora música y movimiento con registros provenientes del psicoanálisis, del cine argentino de la época dorada y los novelones mexicanos. Excelentes las interpretaciones de los tres actores. Con una puesta por momentos desaforada, creativa, que incorpora lo musical, las máscaras y el culebrón, Electric Mamma descubre en el espectador la emoción del juego infantil, siempre una sorpresa. Me dan ganas de verla de nuevo.

Liliana Fijtman, Planeando sobre BUE

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10152853461277855&set=a.436388507854.217001.792772854&type=1&theater





La puesta se ubica lejos del realismo y cerca del recuerdo. Quizá no haya nada menos realista que lo que uno instala en esa zona difusa (“Los recuerdos suelen contarte mentiras”) que resulta ideal para esta ficción. Una ficción surrealista diríamos si se nos obligara a caer en las clasificaciones. Pero no, Electric Mamma las supera, juega un poco con ellas, nos invita a entrar sin prejuicios en un mundo que conocemos demasiado porque tenemos y/o somos madres, porque tenemos y/o somos hijos. Todo resulta exacerbado, absurdo, sin embargo, cada cosa parece estar en su lugar como símbolo o huella de algo perdido para siempre. Y también está la música como elemento organizador del despliegue y los saltos en el tiempo. No haremos interpretaciones inútiles (que cada uno se haga cargo de las propias), sólo diremos que las imágenes que se desprenden de la canción juegan con esas otras imágenes que se despliegan en escena. Se cruzan, se potencian en su figuración onírica. Canción y teatro son algo así como antídotos livianos a tanta maltrecha realidad. El título tiene una explicación material en el transcurso de la obra. Más allá de eso, podemos pensarlo como una forma de manifestación del vínculo, como todo ese amor que da descargas. En tiempos en donde abundan las historias de familias, Mónica Cabrera (encargada de dramaturgia, dirección y arte) propone otra forma de recrear esas complejas relaciones humanas con humor y desenfado, desde un lugar que permite distanciarse y mirar ese universo desde afuera a sabiendas de que estamos también ahí, sumergidos en el delirio de nuestros roces y fulgores con mamá.

Verónica Escalante, Leedor

http://www.leedor.com/contenidos/teatro/electric-mamma



Familia, divino tesoro. Será una comedia negra que parte del final pero su riqueza reside en las situaciones que plantea. Mónica Cabrera creó un texto surrealista y entrañable, que mezcla con sabiduría sordidez y humor. El recuerdo permite una sonrisa constante, de esas con las que uno rememora hechos tan fantásticos como emotivos. La risa no será evasiva sino que permitirá coronar cada una de las postales familiares creadas. Lo absurdo forma parte de la puesta como un código preestablecido en donde todo está en su lugar. La construcción del espacio es minuciosa y precisa. Ubica la acción y el registro de las actuaciones en décadas pasadas sin que esto establezca una diferencia en la forma en que se puede aprehender un texto y actuaciones deliciosas. La iluminación permite construir diferentes climas y espacios, que dialogan con una música exacta a la requisitoria de la puesta. Las actuaciones son de calidad y permiten crear personajes tan entrañables como cercanos. “Electric Mamma” es la última creación de Mónica Cabrera, que perturba y emociona en dosis similares a través de un humor que no solo permite la risa sino que llama también a la reflexión.

Daniel Gaguine, Caleidoscopio de Lucy

http://elcaleidoscopiodelucy.blogspot.com.ar/2014/10/electric-mamma-teatro.html





El guión, escrito por Mónica Cabrera, quien también dirige la obra, conjuga, de forma puntillosa, situaciones oníricas y surrealistas con naturalidad. Los tres protagonistas saben moverse en escena, y cumplir con los requerimientos que impone el guión. Humor, música, misterios, peleas y hasta códigos de actuación del cine argentino de los años '40 y las películas mexicanas. "Electric mamma" así nos regala destacables trabajos en texto y actuaciones. Una obra que es catarsis, en la que el espectador se sentirá identificado. Una reconciliación con el pasado, en la que una evocación naturaliza la muerte, abrazando lo irremediable.

Pablito Lancone, Escenarios Nacionales

http://escenariosnacionales.blogspot.com.ar/2014/12/electric-mamma.html





Entre los sueños, los recuerdos y el delirio. Provocadora, irreverente y exultante, la obra despliega en forma fractal un universo a la vez extraño y reconocible, emotivo y lúdico, no exento de ternura pero lleno de humor. La clave de Electric mamma es la creatividad con la que despliega la vida familiar en sus distintas capas –desde las conscientes a las más subterráneas-, y las tamiza a través del recuerdo y las distintas subjetividades, con eminente teatralidad y cierto desparpajo; está en la manera en que propone una búsqueda, siempre riesgosa pero atractiva, que descarta lo unívoco en pos de una “verdad” que lo trasciende, así en la vida como en el teatro. Este despliegue no sería posible, sin duda, sin las muy buenas actuaciones de Marialba Sosa, Hernán Darío Statuto y, en especial, de Gloria Cingolani como la madre, nominada por este papel para el premio Trinidad Guevara 2014 en la categoría “revelación”.

Marta Casale, El Espectador Compulsivo

https://elespectadorcompulsivo.wordpress.com/2014/12/01/teatro-electric-mamma/





Eternamente viva.

Al existir un vaivén, constante, entre el tiempo pasado y el presente, jamás podrá caer el ritmo de la dramaturgia sino todo lo contrario.

Estos juegos con accesorios -no vistos a menudo en el teatro-, permitirán que todos nos riamos para, luego, emocionarnos hasta las lágrimas. Considero que este es, justamente, el principal rasgo que resalta en Electric mamma: la excelente composición de atmósferas que crean clímax muy bien distinguidos unos de otros.

Mariela Gagliardi, Sabor a Teatro

http://saborateatro.com/2014/11/01/eternamente-viva/





"El actor es un conquistador" Tiene una trayectoria de 30 años en el teatro. En TV actúa en "Somos familia". Monica Cabrera entrevistada por Juan José Santillán en diario Clarín.

http://www.clarin.com/extrashow/actor-conquistador_0_1227477464.html





Nadie se atreva a tocar a mi vieja. Humor disparato. La actriz Mónica Cabrera escribió y dirige “Electric Mamma”, en el Teatro Estudio La Mamma. Además, es la anfitriona.

Entrevista de Laura Natale en diario La Razón

http://www.larazon.com.ar/show/Nadie-atreva-tocar-vieja_0_630600041.html





El camarín de Teatro: lo nuevo de Mónica Cabrera. Entrevista de Hernán Rizzone en diario Popular

http://www.diariopopular.com.ar/notas/208137-el-camarin-teatro-lo-nuevo-monica-cabrera





8 al hilo con (y sin) humor y un plus. “El teatro independiente es donde me construí y donde me manejo como en una ciudad bombardeada”

Entrevista a Monica Cabrera por Walter Duche en Gaytips Revista.

http://www.gaytipsrevista.com.ar/secciones.php?edicion=7&seccion=79





La actriz Gloria Cingolani fue nominada por los premios María Guerrero como revelación 2014 por este trabajo.







ELECTRIC MAMMA

Libro, dirección y arte: Mónica Cabrera




"Mamá entró en coma el 23 de diciembre. Nunca más salió. Cuando murió, resolvimos no decir nada. Fingir ante el mundo que continuaba viva, y que había viajado a Grecia para recuperarse de su larga enfermedad. Tanto lo repetimos y mostramos fotos que ella tomaba en Grecia, que acabamos creyéndolo."

Elenco: Marialba Sosa (hija), Gloria Cingolani (madre) y Hernán Darío Statuto (hijo)


Objetos: Laura Sánchez
Diseño gráfico: Alfredo Gallenti
Gestión de subsidios: Zoilo Garcés
Fotografía: Patricia Ackerman
Diseño de vestuario, escenografía e iluminación: Mónica Cabrera
Asistente de dirección: Sofia Herrera
Libro, dirección y arte: Mónica Cabrera
Prensa: Carolina Alfonso


Espectáculo ganador de la Tercera edición del Premio ARTEI a la Producción de Teatro Independiente 2014.

Esta obra cuenta con el apoyo del Instituto Nacional del Teatro.


Duración: 70 minutos



TEATRO ESTUDIO LA MAMMA

Yatay 890 - (Entre Av. Corrientes y Humahuaca) - C.A.B.A

Entrada general: $100 (sábado)

$ 100 y $ 70 (descuento de miércoles para jubilados y estudiantes).

Reservas: teatrolamamma@gmail.com / 3527-4420







Dos hermanos se reúnen y evocan a su madre muerta.

Interactúan con ella en situaciones en las que se conjugan comicidad y surrealismo con situaciones oníricas, naturalidad, códigos de actuación del cine argentino de los años '40 y películas mexicanas.
En un encuadre de teatro de hogar, se resuelve el rompecabezas de una familia abandonada por el padre. Misterios, peleas y encuentros, toda la mitología familiar se desarrolla en una sucesión de escenas de una gran comicidad.
La melancólica mirada con la que el tiempo suaviza sucesos dramáticos y trágicos, ha transformado heridas, en anécdotas graciosas e increíbles.
Ahí está junto a los dos huérfanos la imagen, presencia, o evocación de la madre, que les crispa los nervios con intervenciones fuera de tiempo, apotegmas y actitudes insólitas.
Cualquier retrato que hagamos de ella estará plagado de recuerdos falsos.
La obra es una reconciliación con el pasado, naturalizando la muerte, abrazando lo irremediable.
Lo único que nos mantiene fuera del infierno (el familiar, el privado y el temido) son el humor y la música.
Esos son los ingredientes de Electric Mamma.

Mónica Cabrera



MONICA CABRERA (Autora y Directora)

Mónica Cabrera, la actriz conocida popularmente como la cálida Ramona de Somos familia, la lógica Rosa de Tratame bien, o la malhumorada Mabel de Malparida, estrena como autora y directora, una comedia llena de sorpresas, variedad de recursos estilísticos, mucho humor y música. Regresa luego de casi cinco años, a su doble rol de autora y directora.
Las criadas, de Genet, La dama de agua, de Mishima, Recuerdo de San Deseado y Espíritu de cuerpo, de Nan Giménez entre otras son algunas de las puestas de la década del '80 y '90.
Las producciones de la última década (sobre sus propios textos) son El club de las bataclanas, Arrabalera, El sistema de la víctima, Limosna de amores, ¡Dolly Guzmán no está muerta!, ¡Dolly Guzmán no está loca! y The victory to la Madrecita, junto a Teresa Murias.



MARIALBA SOSA (Hija)

Se formó en su pueblo, en la Escuela Municipal de Teatro Enrique Santos Discépolo (Merlo), bajo la dirección de Mónica Cabrera.

Participó del Taller de grotesco, dirigido por Gonzalo Moreno en el teatro El Umbral de Merlo y del Taller de entrenamiento actoral dirigido por Mónica Cabrera.

Entre sus trabajos más destacados figuran: Mateo, entre grotescos actuales, de Armando Discépolo, con adaptación y dirección de Gonzalo Moreno; Las brujas de Salem, de Arthur Millerr, Decir sí, de Griselda Gambaro, Un largo viaje del día hacia la noche, de Eugene O´Neil, El gran soñador, de Mónica Cabrera, Antígona furiosa, de Griselda Gambaro, El aniversario, de Antón Chejov y Exámenes, de Nelly Fernández Tiscornia, todas dirigidas por Mónica Cabrera.





GLORIA CINGOLANI (Madre)



Oriunda de José Mármol, Provincia de Buenos Aires, se formó en el Centro Cultural de Adrogué, bajo la dirección del Profesor Jorge Isaac López. También en la ETBA con el Profesor Raúl Serrano. Luego continuó su entrenamiento actoral con Rubén Szuchmacher y Francisco Civit. Realizó 3 años del Taller de Puesta en Escena, con los Profesores Rubén Szchumacher y Graciela Schuster. Participó demás de talleres de formación de: Construcción del personaje, con Mónica Cabrera; Corrientes y poéticas teatrales del Siglo XX, en CELCIT, con Teresita Galimani; Técnicas de humor, con Enrique Federman y Gestión y producción de espectáculos, en CELCIT con Gustavo Schraier.

Entre sus trabajos de actuación más destacados se encuentran: La casa de Bernarda Alba, Las furias, adaptación de la película de Suarez Deheza, La isla, adaptación de la película de libro de Aída Bornick, Qué porquería es el glóbulo, adaptación del libro de Firpo, Del sol naciente, de Griselda Gambaro, La irredenta, de B. Mosquera, El conventillo de la paloma, Cabaret y La chica del 17.

Asimismo participó en un video de la obra Dolly Guzmán no está loca, de Mónica Cabrera y dirigió y produjo Gente de mala muerte, de Mónica Cabrera que se estrenó en Teatro El Kafka.





HERNAN DARÍO STATUTO (Hijo)


Se formó con Guillermo Cacace y Diego Cazabat en la EMAD, con Raúl Serrano en la Escuela de Teatro de Buenos Aires, con Stella Maris Closas y con Norman Briski en el Teatro Calibán.

Algunos de sus trabajos actorales teatrales fueron: El rey se muere, de Ionesco, dirigida por Gabriel Rossi; Privados de propiedad, dirigida por Patricio López Tobares; El sueño y la trampa, de Pirandello, dirigida por E. Ludueña y Stella Maris Closas; Las nubes, de Aristófanes, dirigida por Ezequiel Ludueña; El gobernador castrado, de Cervantes, dirigida por Ludueña y Closas.

Sus participaciones especiales en televisión fueron en: Guapas, El legado de Garibaldi, Aliados, Solamente vos, Sos mi hombre, Dulce amor, Cuando me sonreís, Sr. y Sra. Camas, Los únicos, Contra las cuerdas y Caín y Abel.

Participó en cine en la película Homero Manzi, un poeta en la tormenta, dirigida por Eduardo Spagnuolo y en varios cortometrajes.


No hay comentarios:

Publicar un comentario